Este pan de verdad que se podría hacer perfectamente a diario y comerlo recién hecho y poniéndole un poco de ensalada y salsa tzatziki o lactonesa y luego doblándolo( el pan lo aguanta)es un almuerzo exquisito o una buena cena rápida.Me refiero a la versión hecha con la sartén para pan,que por cierto aún no tengo.Pero con un wok sale perfectamente bien también.
Las fotos primeras son del pan al horno que queda una masa diferente,también muy rica,pero me ha gustado más la versión de sartén o wok,en este caso.
Los ingredientes:(para unos 8 panes)
275 gramos de harina de espelta integral
1 cucharadita de postre de bicarbonato
el zumo de medio limón
1/2 yogur de soja
75 gramos de agua,
10 gramos de aceite de oliva virgen
1 cucharadita de postre colmada de panela en polvo
1 cucharadita de postre colmada de sal
pimentón de la Vera picante
aceite de oliva para poner por encima
semillas de sésamo
romero y tomillo
orégano
He versionado una receta,para no perder la costumbre que he visto en Directo al paladar .Os recuerdo que las masas hechas así se pegan más,va a salir del vaso algo más pegajosa a los dedos,pero se hace igual.La receta original lleva levadura,en este caso con el bicarbonato,como sabéis ni esperamos a que aumente la masa ni nada...
Preparación
Vierte en el vaso de la Thermomix el agua y el bicarbonato y el zumo de limón, mezcla en 2 minutos a 37º C y a velocidad 3. Incorpora a continuación el yogur, el aceite, el azúcar y la sal, vuelve a programar 2 minutos a 37º C a velocidad 3.
Finalmente incorpora la harina y programa 3 minutos, vaso cerrado, velocidad Espiga.
Preparamos la bandeja del horno con papel de hornear, corta la masa en porciones y dales una forma ovalada o redonda aplanando con las manos.
Especiamos cada pan como prefiramos,aquí se ha hecho de varios sabores; orégano, hierbas provenzales, pimentón picante, semillas de amapola o semillas de sésamo...
Se pone un poquito de aceite por encima.
Se deja reposar la bandeja unos minutos (si se dispone de tiempo) y se introduce en el horno precalentado a 230º C durante 12 minutos aproximadamente, cuando esté la corteza dorada y crujiente.
Si lo hacemos en el wok es simplemente tostar la masa y dar la vuelta hasta que se tueste.